El bajón después de competir: ¿por qué ya no tienes ganas de entrenar?

// RECUPERACIÓN

El bajón después de competir: ¿por qué ya no tienes ganas de entrenar?

¿Terminaste tu competencia principal y perdiste las ganas de entrenar? Conoce cómo influyen la recuperación, la pérdida del objetivo y el desgaste de la preparación.

Por Isaac Guerra· 27 oct 2026· 9 min de lectura

El bajón después de competir: ¿por qué ya no tienes ganas de entrenar?

Después de preparar durante meses un maratón, un Ironman o cualquier competencia importante, probablemente esperas terminar motivado y con ganas de seguir mejorando.

Pero a veces sucede lo contrario.

Terminas tu carrera, pasan unos días y de repente ya no tienes tantas ganas de entrenar. Te cuesta retomar tu rutina o simplemente no encuentras la misma motivación que tenías antes.

Y lo curioso es que esto puede suceder incluso cuando conseguiste tu objetivo.

A este fenómeno se le conoce como post-race blues, o bajón poscompetencia, y se ha descrito tanto en deportistas recreativos como en atletas de alto rendimiento. (1, 2)

¿Por qué sucede?

No existe una sola explicación, pero hay varios factores que pueden coincidir: la recuperación física después de competir, la desaparición de un objetivo importante y el desgaste que puede representar prepararse durante meses para conseguirlo.

01

La recuperación física después de competir.

02

La desaparición de un objetivo importante.

03

El desgaste que puede representar prepararse durante meses para conseguirlo.

Vamos a entender qué ocurre y por qué no todos los atletas lo experimentan de la misma manera.

Cuando termina el objetivo de la temporada

Durante meses, buena parte de tu entrenamiento estuvo organizado alrededor de una fecha.

Sabías para qué estabas haciendo cada fondo, cada sesión de intervalos y cada semana de entrenamiento.

Incluso cuando estabas cansado o tenías pocas ganas de salir a entrenar, sabías que había una razón para hacerlo.

Pero cuando termina la competencia, ese objetivo desaparece.

Y si tu siguiente carrera importante está a varios meses de distancia, puede resultar difícil encontrar la misma motivación para continuar entrenando.

// LO MENOS OBVIO
Esto es especialmente interesante porque el bajón no necesariamente está relacionado con un mal resultado.

También puede aparecer después de una competencia exitosa. De hecho, se han documentado experiencias similares en atletas olímpicos que, después de dedicar años a preparar unos Juegos, experimentaron dificultades emocionales al regresar a su rutina habitual. (2, 3)

El problema no necesariamente es haber perdido la motivación por el deporte.

Puede ser que durante mucho tiempo tuvieras un objetivo muy claro y ahora necesites encontrar uno nuevo.

Pero la pérdida del objetivo no es lo único que puede influir.

Meta de maratón desmontándose al atardecer
Meta de maratón desmontándose al atardecer

Tu cuerpo también necesita recuperarse

Para llegar en tu mejor forma física a una competencia importante, normalmente necesitas varios meses de entrenamiento.

Durante ese periodo acumulamos estímulos que buscan generar adaptaciones, pero que también producen fatiga.

Por eso, antes de competir, realizamos el famoso taper: una reducción planificada de la carga de entrenamiento para disminuir parte de esa fatiga y permitir que el atleta llegue en mejores condiciones a la competencia. (4)

// ANTES DE LA SALIDA
Es importante entender esto: estar en tu pico de forma no significa que debas llegar agotado a la línea de salida.

Precisamente buscamos lo contrario.

Sin embargo, después viene la competencia.

Un maratón, un evento de ciclismo de varias horas o un Ironman pueden representar una exigencia fisiológica considerable.

Dependiendo de la duración y la intensidad, el organismo necesita tiempo para recuperarse del esfuerzo muscular, reponer sus reservas energéticas y restablecer su funcionamiento habitual.

Y aquí aparece algo interesante.

Durante la preparación, posiblemente entrenabas cansado porque tenías una competencia importante por delante.

Después de competir, puedes seguir experimentando cansancio físico, pero ahora ya no tienes ese objetivo inmediato que te motivaba a continuar.

// LA CLAVE
No necesariamente estás más cansado que antes. Quizá ahora tienes menos motivos para seguir tolerando ese cansancio.

Esta es una posible explicación desde la experiencia del entrenamiento, aunque todavía no está demostrado que sea una causa directa del bajón poscompetencia.

Lo que sí sabemos es que la fatiga física y el estado de ánimo pueden relacionarse, especialmente cuando las cargas de entrenamiento y la recuperación no están bien equilibradas. (5)

Por eso, después de una competencia importante, no solamente debemos preguntarnos cuándo podemos volver a entrenar.

También debemos considerar cómo nos estamos recuperando.

Atleta descansando en casa después de competir
Atleta descansando en casa después de competir

El costo de preparar una competencia

Aquí hay otro factor que pocas veces consideramos cuando planificamos una temporada.

// EL COSTO REAL
El entrenamiento no solamente cuesta energía. También cuesta tiempo.

Y para la mayoría de los deportistas amateurs, ese tiempo tiene que salir de alguna parte.

No todos vivimos del deporte.

Tenemos trabajo, familia, pareja, amigos y responsabilidades que siguen existiendo aunque estemos preparando un maratón o un Ironman.

Para completar una semana de entrenamiento quizá tuviste que levantarte antes de que amaneciera, reducir tus horas de sueño, dejar de asistir a reuniones familiares o dedicar buena parte del fin de semana a entrenar.

Incluso puede que alguna vez hayas tenido que contestar correos o atender una junta mientras estabas en el entrenando.

Y durante meses, esos esfuerzos tenían una justificación: estabas preparando tu objetivo.

Pero ¿qué sucede cuando ese objetivo termina?

La competencia se acaba, pero las responsabilidades y el desgaste de esos meses no necesariamente desaparecen al mismo tiempo.

¿Disfrutas entrenar o sientes que tienes que hacerlo?

Hay una diferencia importante entre disfrutar el proceso de entrenamiento y vivirlo constantemente como una obligación.

No es lo mismo pensar:

// Pensar

“Me gusta entrenar y quiero dedicarle tiempo a este objetivo”.

// Sentir

“Tengo que entrenar porque, si no lo hago, estoy fallando”.

La psicología deportiva distingue diferentes formas de motivación y de relación con el deporte.

Por ejemplo, la teoría de la autodeterminación diferencia entre realizar una actividad porque la disfrutamos o valoramos personalmente y hacerlo principalmente por presión, obligación o culpa.

También existen investigaciones sobre la pasión armoniosa y obsesiva, que relacionan la forma en que integramos el deporte en nuestra vida con el bienestar y el agotamiento psicológico. (6, 7)

Esto no significa que hacer sacrificios sea necesariamente malo.

Preparar una competencia importante casi siempre requiere organización, compromiso y renunciar temporalmente a otras actividades.

Pero sí vale la pena preguntarnos qué tan sostenible es ese proceso.

Porque si durante meses sentimos que el entrenamiento nos está quitando demasiadas cosas, es posible que al terminar la competencia ese desgaste se vuelva más evidente.

Esta última relación es una hipótesis razonable, no una causa del bajón poscompetencia demostrada específicamente por los estudios.

Y hay otro detalle: dormir menos para poder entrenar no es solamente un sacrificio de tiempo.

La falta de sueño también puede afectar nuestra recuperación física, el estado de ánimo y la tolerancia al esfuerzo. (8)

Por eso, el desgaste psicológico y el físico no siempre pueden separarse completamente.

¿Por qué algunos atletas lo experimentan y otros no?

Porque no todos vivimos el entrenamiento de la misma manera.

Hay atletas que terminan una competencia importante y se sienten satisfechos, descansan unos días y regresan con muchas ganas de entrenar.

Otros necesitan varias semanas para recuperar su motivación.

Y algunos incluso disfrutan mucho más entrenar cuando ya no tienen la presión de preparar una carrera.

La investigación todavía no permite identificar con precisión quién experimentará un bajón poscompetencia.

Sin embargo, hay varios factores que pueden influir en la experiencia posterior a competir:

01

La importancia del objetivo

Cuánto tiempo y significado le dedicaste a esa competencia.

02

Las expectativas

Cómo interpretas tu resultado, independientemente de si fue bueno o malo.

03

La siguiente meta

Si tienes otros objetivos o actividades que te motivan.

04

El apoyo social

Cómo cambia tu entorno y tus relaciones después de competir.

05

La recuperación

Cómo te encuentras física y mentalmente después del evento.

Los estudios sobre deportistas de resistencia y atletas olímpicos han identificado experiencias relacionadas con varios de estos factores, aunque todavía no podemos determinar cuánto contribuye cada uno al bajón. (1, 2, 3)

// Importante
Y es importante aclarar algo: sentirte desmotivado unos días después de competir no significa automáticamente que tengas depresión.

El bajón poscompetencia es una expresión popular para describir estas experiencias, no un diagnóstico clínico.

¿Qué puedes hacer después de tu carrera?

Así como planificamos la preparación para competir, también deberíamos prestar atención a lo que sucede después.

No solamente desde el punto de vista físico, sino también considerando nuestra motivación y nuestra rutina.

1Respeta tu recuperación

Después de una competencia importante, no necesitas regresar inmediatamente a tus cargas habituales.

El tiempo de recuperación depende de la prueba, su exigencia y tus características individuales.

Dormir adecuadamente, alimentarte bien y regresar progresivamente al entrenamiento puede ayudarte a recuperar tu energía antes de comenzar otro bloque exigente.

2. No te apresures a buscar otra competencia

Tener un nuevo objetivo puede ser una buena forma de recuperar la motivación.

Pero no necesariamente tienes que inscribirte en otra carrera al día siguiente.

A veces conviene disfrutar lo que acabas de conseguir, descansar y después decidir qué quieres hacer.

No todas las semanas del año necesitan estar orientadas a una competencia.

3Recupera tiempo para otras actividades

Durante la preparación probablemente dejaste de hacer algunas cosas.

Puede ser un buen momento para pasar más tiempo con tu familia, salir con amigos o simplemente disfrutar fines de semana sin entrenamientos largos.

Esto no significa dejar de ser deportista.

Significa encontrar un equilibrio que te permita seguir disfrutando el entrenamiento a largo plazo.

4Vuelve a entrenar por gusto

Después de meses siguiendo intensidades, ritmos y objetivos específicos, quizá sea buen momento para salir a rodar sin preocuparte por los watts o correr sin buscar determinado ritmo.

No todos los entrenamientos tienen que estar diseñados para mejorar una marca personal.

También podemos entrenar simplemente porque disfrutamos hacerlo.

Corredor en sendero forestal disfrutando sin presión
Corredor en sendero forestal disfrutando sin presión

5Presta atención a cómo te sientes

Es normal que nuestra motivación cambie durante la temporada.

Pero si el desánimo es intenso, persiste durante varias semanas o comienza a afectar tu trabajo, tus relaciones o tus actividades cotidianas, vale la pena buscar apoyo de un profesional de salud mental.

No debemos atribuir automáticamente cualquier malestar emocional al entrenamiento.

La preparación no termina cuando cruzas la meta

Como entrenadores, dedicamos mucho tiempo a planificar cómo llegar en las mejores condiciones posibles a una competencia.

Organizamos cargas, intensidades, recuperación, alimentación y estrategias para alcanzar el pico de forma.

Pero pocas veces pensamos en lo que sucederá después.

Y quizá deberíamos hacerlo.

Porque preparar una carrera importante no solamente implica entrenar el cuerpo. También requiere organizar nuestro tiempo, mantener la motivación y encontrar un equilibrio entre el deporte y las demás áreas de nuestra vida.

El bajón poscompetencia puede tener diferentes explicaciones y no todos los atletas lo experimentan.

Pero entender que la recuperación también tiene una dimensión psicológica puede ayudarnos a planificar mejor nuestras temporadas.

En OP Training buscamos que el entrenamiento se adapte a la persona, sus objetivos y su realidad.

Porque mejorar el rendimiento es importante, pero también lo es construir una relación con el deporte que podamos disfrutar durante muchos años.

// LA CONCLUSIÓN
La preparación no termina cuando cruzas la meta. La recuperación también es física y emocional.

Pursue your best.

OPTC OVER POWER TRAINING®

// Nota
Nota: Aunque es común atribuir el bajón poscompetencia a una caída de endorfinas, dopamina o serotonina, no existe evidencia científica suficiente que demuestre que esa sea su causa.
// Referencias
  1. Augustsson, S. R., et al. (2024). Post-race reactions: The emotional paradox of high performance and anxiety – a conventional content analysis. BMC Sports Science, Medicine and Rehabilitation. https://doi.org/10.1186/s13102-024-00968-5

  2. Diment, G. M., Due Stagis, N., & Küttel, A. (2023). What is this thing called “Post-Olympic Blues”? An Exploratory Study Among Danish Olympic Athletes. Scandinavian Journal of Sport and Exercise Psychology. https://tidsskrift.dk/sjsep/article/view/134527

  3. Howells, K., & Lucassen, M. (2018). ‘Post-Olympic blues’ – The diminution of celebrity in Olympic athletes. Psychology of Sport and Exercise. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1469029218300918

  4. Bosquet, L., Montpetit, J., Arvisais, D., & Mujika, I. (2007). Effects of tapering on performance: A meta-analysis. Medicine & Science in Sports & Exercise, 39(8), 1358–1365. https://doi.org/10.1249/mss.0b013e31806010e0

  5. Meeusen, R., et al. (2013). Prevention, diagnosis, and treatment of the overtraining syndrome: Joint consensus statement of the ECSS and ACSM. Medicine & Science in Sports & Exercise, 45(1), 186–205. https://doi.org/10.1249/MSS.0b013e318279a10a

  6. Curran, T., Appleton, P. R., Hill, A. P., & Hall, H. K. (2011). Passion and burnout in elite junior soccer players: The mediating role of self-determined motivation. Psychology of Sport and Exercise, 12(6), 655–661. https://doi.org/10.1016/j.psychsport.2011.06.004

  7. Vallerand, R. J., et al. (2003). Les passions de l'âme: On obsessive and harmonious passion. Journal of Personality and Social Psychology, 85(4), 756–767. https://doi.org/10.1037/0022-3514.85.4.756

  8. Fullagar, H. H. K., et al. (2015). Sleep and athletic performance: The effects of sleep loss on exercise performance, and physiological and cognitive responses to exercise. Sports Medicine, 45, 161–186. https://doi.org/10.1007/s40279-014-0260-0

// COMENTARIOS

0

Los comentarios son exclusivos para usuarios registrados.

Crea tu cuenta gratuita y únete a la comunidad OP.

Sé el primero en comentar.

OP NEWSLETTER

EL CONOCIMIENTO TAMBIÉN SE ENTRENA.

Recibe artículos sobre ciclismo, running, triatlón, fisiología, nutrición deportiva y novedades de OP Training directamente en tu correo.

Gratis. Confirma tu correo para empezar a recibir mensajes. Puedes cancelar tu suscripción cuando quieras.