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Zonas de entrenamiento: por qué dejar de estimar y empezar a medir
Las zonas solo son útiles si reflejan tu fisiología real. Aquí explicamos por qué las fórmulas genéricas se quedan cortas.
Las zonas de entrenamiento son la base de cualquier plan estructurado, pero solo son útiles si reflejan tu fisiología real.
Estimar las zonas a partir de un porcentaje del FTP o de la frecuencia cardiaca máxima es un punto de partida, pero asume que tu perfil metabólico coincide con un promedio. La realidad es que dos ciclistas con el mismo FTP pueden tener distinta VLaMax, distinto umbral aeróbico y distinta combustión de grasas.
Medir el umbral aeróbico (LT1), el umbral anaeróbico (MLSS) y la VLaMax permite colocar cada zona donde fisiológicamente ocurre el cambio de sustrato energético, no donde lo calcula una fórmula.
El resultado es un entrenamiento más preciso: las sesiones suaves son realmente suaves y las intensas son realmente intensas, evitando la zona gris donde muchas horas de entrenamiento se pierden sin estímulos claros.
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